¡¡ OH HERMANO, MI HERMANO...!!

Nunca pensé, nunca quise pensarlo, porque hay un  mecanismo en nuestro interior que nos empuja a ver lo positivo en cada paso de nuestra vida, que estaría aquí sentado exponiendo en público el sentimiento, el dolor más profundo que siento en mi corazón por tu marcha. No sé si quiero publicar esto, pero acabo de darme cuenta que quizás las esquelas, tanto radiofónicas como escritas, fueran el primer paso de lo que hoy conocemos como redes sociales. A nivel personal, no para comunicación de noticias o conocimientos, fue el primer medio a través del cual dábamos a conocer un acontecimiento en nuestras vidas, razón de ser de las actuales redes sociales. En las esquelas ponemos en conocimiento de familia, amigos y vecinos que una persona a dejado de estar entre nosotros, para con ello poder compartir en público el dolor por la pérdida. Las rr.ss. nos dan la posibilidad de hacerlo más personal, más íntimo, alejándonos de la esquela, esquema, para todos igual, y por tanto frío. Por eso este post, mi esquela.

Tu fuiste, eres, mi HERMANO. Siempre estuviste ahí para apoyarme o criticarme en mi vida tan errante. Fuiste mi conciencia, a la que a veces hice caso y otras no, pero estabas ahí para recordarme lo correcto. Contigo compartí lo bueno y lo malo, porque no tendría sentido de otra forma. Si algo bueno hay en mi, en parte es gracias a tí. Tu fuiste mi ejemplo, mi faro. Tu eres mi mejor mitad.

Tu eres MAMA, porque al menos yo siempre la vi  reflejada en tí. Su bondad extrema y su sacrificio por los demás se reencarnaron en tí. Nunca tuviste una mala palabra para nadie, ni en la familia ni en el trabajo. Siempre pusiste tu mejor cara a todos, tragándote y digiriendo  todo lo que otros usaríamos como arma arrojadiza. Quienes te conocieron saben que eras así. Ahora ya estás con ella, por ello una vez más te envidio.

Desde pequeño fuiste mi referente, porque por edad, nuestros hermanos ya habían abandonado el nido. Gracias a ti leí mis primeros tbo's, sobre todo Marvel, escuche la música que te gustaba, empecé a ir al cine, empecé a pasear por el centro, conocí a tu novia, a conducir tu Seat 850  LU-1724-E, y como no, usar tus polos, que hoy siguen siendo mis preferidos. Envidié tu cuchitril, tu habitación, porque, aunque desordenada, era tuya y solo tuya, y yo la mía la compartía. Desde ella tenías acceso directo a la galería más bonita que recuerdo, orientada al sur, con vistas a tu huerta tan querida. En ella, como los demás, disfrutabas de la vida en la naturaleza dentro de la ciudad. En ella disfrutamos de la mejor parte de nuestras vidas, junto con el resto de nuestros hermanos y nuestros primos.

Muy joven decidiste formar tu propia familia, y también lo hiciste bien, como no podía ser de otra forma. Con el amor que profesas a los tuyos, nada podía salir mal. Tus hijas y tus niet@s siempre estarán ahí, para que el día a día que me quede,  poder darles un beso, un abrazo, que siempre será para tí.

¡¡Oh  hermano, mi hermano, no sé si quiero seguir este viaje sin ti.



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